El referente comunitario y titular de la asociación civil “Todo Vuelve” busca canalizar años de trabajo territorial y contención social en la conducción del organismo que vela por los derechos de los vecinos.
La carrera por la Defensoría del Pueblo del Municipio de Morón puso sobre la mesa diversos perfiles profesionales, políticos y vecinales. Entre las candidaturas que analiza el Honorable Concejo Deliberante se destaca la de Cristian Ariel “Chapu” Martínez, una figura fuertemente arraigada en el trabajo territorial independiente y la asistencia social directa en las zonas más postergadas del distrito.
Conocido en los barrios del oeste por su historia de superación personal —creció en un contexto de vulnerabilidad y se desempeñó desde muy joven en el trabajo informal—, Martínez forjó su trayectoria comunitaria a través de la creación y liderazgo del proyecto solidario “Todo Vuelve” y su vinculación con instituciones vecinales como la Sociedad de Fomento Federal del Oeste. Su labor se centró en la capacitación en oficios (tanto tradicionales como digitales mediante acuerdos formativos), la asistencia alimentaria y la generación de oportunidades para familias y jóvenes.
Las cualidades que sustentan su postulación
- Anclaje territorial y conocimiento real de las problemáticas: A diferencia de perfiles de impronta estrictamente técnica o burocrática, su capital principal radica en caminar el territorio. El contacto directo y cotidiano con vecinos de barrios como Carlos Gardel y zonas periféricas le otorga un diagnóstico preciso sobre las fallas de infraestructura, servicios básicos y vulneración de derechos que padecen los sectores más desprotegidos.
- Reconocimiento y legitimidad social: Su trabajo solidario trascendió las fronteras municipales al ser galardonado a nivel nacional como finalista y distinguido de Abanderados de la Argentina Solidaria, un aval público que ponderó su vocación comunitaria y capacidad de movilización colectiva sin intermediaciones partidarias tradicionales.
- Capacidad de articulación institucional: A través de la gestión de escuelas de oficios y comedores comunitarios, Martínez ha demostrado destreza para construir puentes entre el sector privado, fundaciones y organismos estatales con el fin de resolver demandas urgentes.
- Defensa activa y mediación: El rol del Defensor del Pueblo exige cercanía y vocación para escuchar y canalizar reclamos ante el Estado y empresas concesionarias. Quienes apoyan su postulación destacan su empatía para atender a los sectores más postergados y su perfil de mediador barrial en situaciones de conflicto o emergencia habitacional.

Un perfil vecinal en la definición legislativa
Dentro de las alternativas que deberá ponderar el Concejo Deliberante para suceder a Enrique Pochat, la candidatura de Martínez representa la voz del entramado social y barrial de Morón. Su postulación propone una Defensoría de puertas abiertas, con presencia física en las calles y enfocada en garantizar que las demandas vecinales encuentren una respuesta efectiva ante las autoridades municipales.














